Bio
Donde los sueños toman forma y color
Desde pequeña, Arantza Marcoida supo que la pintura no era solo una forma de expresión, sino una manera de habitar el mundo. Creció entre el olor del óleo y el aguarrás, viendo trabajar a su padre, el pintor, grabador y maestro Antonio Marcoida, y escuchando las conversaciones apasionadas de los artistas que frecuentaban su casa. Aquella infancia entre lienzos y miradas creativas fue su primer taller, su primera escuela.
Hoy, su obra es un reflejo profundo de ese legado, pero también de una voz propia que ha encontrado su cauce en lo onírico, lo surreal y lo simbólico. Las figuras que pueblan sus cuadros parecen surgir de un lugar íntimo, entre el sueño y la memoria, entre la realidad y la invención.
Cada trazo es una búsqueda; cada color, una emoción que respira en la superficie del lienzo.
Arantza no pinta lo que ve, sino lo que siente. Lo que sueña. Y lo hace con una fuerza cromática que transforma cada escena en un espacio vibrante, vivo y evocador.
Sus cuadros no se limitan a representar, sino que invitan a entrar, a recorrerlos como quien atraviesa un mundo secreto que, sin saber por qué, nos resulta familiar.